La Argentina registró su peor desempeño educativo en dos décadas. En paralelo, las universidades reclaman $11 billones para funcionar durante 2027 y la provincia de Buenos Aires conmemora los 50 años de La Noche de los Lápices.
Los resultados de las pruebas PISA 2025 encendieron una nueva alarma sobre la situación educativa argentina. El país quedó en el puesto 72 entre 91 participantes y obtuvo su peor desempeño de los últimos 20 años, con retrocesos en Matemática, Lectura y Ciencias.
Casi ocho de cada diez estudiantes argentinos de 15 años no alcanzaron el nivel básico esperado en Matemática, mientras que alrededor de seis de cada diez quedaron por debajo de ese umbral en Lectura y Ciencias. La evaluación incluyó a 11.200 alumnos de 413 escuelas del país.
El Gobierno nacional sostuvo que las pruebas reflejan los aprendizajes acumulados durante 12 años de escolaridad y responsabilizó por la caída a las políticas aplicadas por las administraciones anteriores. La Secretaría de Educación señaló que profundizará el Plan Nacional de Alfabetización y el Plan Nacional de Matemática.
Sin embargo, el deterioro argentino se inscribe en una tendencia internacional más amplia. La OCDE detectó una caída global del rendimiento, especialmente en lectura, vinculada con la pérdida de hábitos lectores, el uso intensivo de pantallas y una menor disposición de los estudiantes para resolver consignas complejas. Aun así, el propio Gobierno admitió que esa tendencia no alcanza para explicar la magnitud del retroceso local.
La difusión de los resultados coincidió con el inicio del debate sobre el Presupuesto 2027. El Consejo Interuniversitario Nacional, que reúne a las universidades públicas, aprobó un pedido de $11 billones para garantizar salarios, funcionamiento, investigación, becas y hospitales universitarios durante el próximo año.
Las instituciones reclaman además el cumplimiento efectivo de la Ley de Financiamiento Universitario y advierten sobre la pérdida salarial de docentes y trabajadores no docentes. El conflicto ya provocó paros y medidas de fuerza durante el segundo semestre.
En la provincia de Buenos Aires, la agenda educativa estuvo marcada también por los 50 años de La Noche de los Lápices. El 16 de septiembre de 1976, estudiantes secundarios de La Plata fueron secuestrados durante la última dictadura militar. La fecha es recordada como el Día de los Derechos de los Estudiantes Secundarios.
La Dirección General de Cultura y Educación bonaerense preparó materiales para trabajar en las escuelas el terrorismo de Estado, la participación política juvenil y la defensa de los derechos humanos.
Los resultados de PISA, el reclamo presupuestario universitario y el aniversario platense colocan nuevamente a la educación en el centro del debate: no solamente por los recursos disponibles, sino también por el modelo de escuela y universidad que la Argentina pretende construir.







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